De viajeros, para viajeros
Somos Esther Pigeón y Roberto Santos y detrás de Índigo Expediciones hay, ante todo, dos personas a las que les apasiona viajar.
Siempre hemos creído que conocer un lugar va mucho más allá de llegar a un destino. Importa cómo lo recorres, cómo lo miras, las personas con las que lo compartes y todos esos pequeños momentos que suceden por el camino y que, muchas veces, terminan convirtiéndose en los mejores recuerdos.
De esa manera de entender los viajes nació Índigo Expediciones: una agencia creada por viajeros para viajeros.
Hoy seguimos sintiendo la misma ilusión cuando descubrimos un lugar nuevo, pero también cuando empezamos a imaginar el próximo viaje y a darle forma para compartirlo con nuestros viajeros.
El nombre también tiene su propia historia
Mientras Roberto leía sobre las antiguas rutas comerciales que conectaban Oriente y Occidente, nos llamó la atención la historia del índigo, un pigmento natural de un azul intenso que durante siglos fue muy apreciado para teñir tejidos y que se comercializó entre culturas y lugares muy lejanos.
Nos gustó su nombre, su color y, sobre todo, todo lo que evocaba: caminos, lugares lejanos, culturas que se encuentran y ese deseo de descubrir qué hay al otro lado.
Así encontramos el nombre que queríamos para nuestra agencia: Índigo Expediciones.
Un viaje no se mide únicamente por los lugares que hemos visitado
En nuestros viajes de Colección Índigo hay itinerarios cuidadosamente diseñados, visitas, experiencias y muchos detalles preparados con tiempo. Pero hay otra parte del viaje que no puede escribirse en ningún programa.
Es terminar una jornada y sentarnos juntos a tomar un café o una copa. Comentar lo que hemos vivido durante el día, reírnos de una anécdota, brindar por estar allí o simplemente disfrutar de una conversación sin mirar el reloj.
Eso también es viajar.
Y muchas veces es precisamente ahí, en esos momentos que no estaban previstos, donde empieza algo que continúa cuando el viaje termina.
Dos miradas, un mismo viaje
Esther está especialmente vinculada a la creación de los viajes de Colección Índigo, al cuidado de los itinerarios y a la relación con nuestros viajeros. Desde que comenzamos a imaginar una nueva salida hasta el regreso a casa, detrás hay muchas horas de trabajo, búsqueda y atención a cada detalle.
Y en determinadas salidas, Esther cambia la agencia por la maleta y acompaña personalmente al grupo durante el viaje.
Roberto aporta además otra mirada muy especial a Índigo: la fotografía.
Apasionado de la fotografía y siempre acompañado de su cámara Sony, es el autor de muchas de las imágenes que hemos ido reuniendo a lo largo de nuestros viajes. Paisajes, ciudades, personas y también esos momentos espontáneos que suceden mientras viajamos.
Por eso, muchas de las fotografías que forman parte de Índigo no son imágenes de catálogo: son recuerdos de lugares que nosotros mismos hemos vivido y mirado a través de su cámara.
Nuestros viajeros comenzaron a volver
Con el paso de los años ocurrió algo que nunca se puede diseñar en un itinerario.
Algunos han compartido con nosotros muchos destinos. Entre personas que inicialmente no se conocían han nacido amistades y, después de regresar, muchos han seguido viéndose. Y nuestra relación con ellos tampoco termina necesariamente cuando termina el viaje.
Nos encanta que alguien pase por la agencia simplemente para saludarnos, que nos encontremos para tomar un café o que recibamos una llamada que no empieza preguntando por el próximo destino, sino simplemente por cómo estamos.
Eso es lo que para nosotros significa Familia Índigo. Una comunidad que ha ido creciendo viaje tras viaje y que hace que Índigo sea mucho más que el lugar donde comienza una reserva.
En la Familia Índigo puedes llegar solo, pero nunca viajas solo.
Porque cuando estamos dando forma al próximo viaje no estamos preparando únicamente un itinerario. Estamos empezando a crear un recuerdo.
Bienvenidos a Índigo.
Bienvenidos a nuestra Familia Índigo.
Cuéntanos cómo te gustaría viajar y empezaremos a darle forma juntos.